Asamblea Metropolitana Manifesta 15

La Asamblea Metropolitana Manifesta 15 ha sido un proceso de participación ciudadana a escala metropolitana. Con la participación de 12 ciudades de la región metropolitana de Barcelona y en el marco de la Bienal Manifesta 15, este espacio deliberativo ha querido dar respuesta a dos grandes retos: cómo crear espacios culturales que tengan un impacto positivo en la región y cómo hacerlo adoptando un estilo de vida más sostenible y respetuoso con el medio ambiente.
Objetivos
- Explorar y experimentar nuevos espacios de gobernanza.
- Explorar y experimentar procesos democráticos en el desarrollo de políticas culturales.
- Impulsar la colaboración a nivel regional.
En 2024, aprovechando que Barcelona era la Capital Europea de la Democracia y que la Bienal Manifesta 15 se celebraba por primera vez a escala metropolitana, pusimos en marcha la Asamblea Metropolitana Manifesta 15. Este proceso permitió explorar cómo podría funcionar la participación ciudadana deliberativa a escala de región metropolitana.
La asamblea, formada por 60 personas seleccionadas por sorteo con criterios de diversidad, reunió a participantes de 12 ciudades del área metropolitana: Badalona, Barcelona, Cornellà de Llobregat, El Prat de Llobregat, Granollers, L’Hospitalet de Llobregat, Mataró, Sabadell, Sant Adrià de Besòs, Santa Coloma de Gramenet, Sant Cugat del Vallès y Terrassa. La convocatoria se hizo con el apoyo de las redes institucionales y de prensa de Manifesta y el PEMB.
Durante el proceso, las personas participantes reflexionaron sobre cómo imaginar espacios colaborativos metropolitanos que pudieran influir en las políticas culturales, con especial atención a la transición ecosocial. El debate se centró en tres grandes cuestiones:
¿Cómo aplicar la futura Ley de Derechos Culturales?
¿Cómo puede la cultura inspirar y contribuir a la transición ecosocial?
¿Cómo articular la cultura en la región metropolitana?
La asamblea se desarrolló en tres jornadas de trabajo entre marzo y mayo, celebradas en Barcelona, Sabadell y L’Hospitalet. En cada sesión participaron personas expertas que ofrecieron perspectivas sobre temas como el clima, la cultura y la gobernanza. Además, se utilizó la plataforma Decidim para facilitar el seguimiento y la participación híbrida.
El proceso culminó con una Declaración que recoge los principales retos y medidas para avanzar en una cultura sostenible y democrática a escala metropolitana. Los puntos destacados incluyen:
- Cultura como derecho fundamental: Se reconoce la cultura como un derecho esencial para todas las personas, y se destaca su capacidad para desarrollar el espíritu crítico y tejer comunidad. En el contexto de la emergencia climática, la cultura debe ser un motor para impulsar cambios estructurales que garanticen el bienestar y el equilibrio ecológico.
- Gobernanza democrática y participativa: Se hace un llamamiento para una cultura gobernada democráticamente, donde las decisiones se tomen de manera colaborativa entre instituciones, tejido cultural y ciudadanía. Se propone una redistribución equitativa de recursos culturales y se destaca la importancia de reconocer y dignificar todas las manifestaciones culturales del territorio.
- Dignificación y sostenibilidad cultural: Se subraya la necesidad de dignificar económica y simbólicamente el mundo cultural, mejorando la financiación y las condiciones laborales de los y las profesionales de la cultura. Además, se promueve una cultura sostenible que reduzca el impacto ambiental de los acontecimientos culturales y fomente la justicia ecosocial.
Este proyecto ha sido un paso significativo para explorar nuevos modelos de gobernanza participativa y colaborativa en la región metropolitana.