La planificación de vivienda a escala metropolitana: síntesis de un informe elaborado por el PEMB
¿Por qué hace falta una mirada metropolitana?
Los flujos laborales, residenciales y de servicios muestran que la vida cotidiana funciona a escala metropolitana: casi la mitad de la población trabaja en un municipio diferente al de residencia. Esta realidad interconectada hace insuficiente una planificación estrictamente local.
Además, el encarecimiento de la vivienda —especialmente del alquiler— se da de forma sincronizada en toda la región. Los incrementos de precios o el esfuerzo económico de los hogares son igual o más intensos en la segunda corona metropolitana que en Barcelona ciudad. También hay un problema estructural: casi la mitad del parque de vivienda es anterior a 1970, lo que genera graves déficits energéticos y de habitabilidad que requieren estrategias de rehabilitación de gran escala.
A todo ello se suma una desigual capacidad municipal: no todos los ayuntamientos disponen de planes locales de vivienda actualizados ni de los recursos necesarios para desarrollar políticas eficaces. La fragmentación impide actuar con coherencia y equidad.
Es por ello que una de las principales aportaciones del Compromiso Metropolitano es la apuesta por una mirada estratégica a escala de región metropolitana, reconociendo este ámbito territorial para abordar un reto de estas características.
La propuesta del PEMB: un modelo en tres niveles
- Marco estratégico metropolitano para la vivienda
El PEMB propone crear un marco supramunicipal que integre:
- Un diagnóstico unificado del parque social y asequible.
- Un inventario del suelo público disponible.
- Objetivos comunes (solidaridad urbana, alquiler social, rehabilitación).
- Instrumentos de mancomunación entre municipios.
- Un sistema de indicadores para evaluar políticas en toda la región.
Este marco metropolitano debería alinearse con el PDU Metropolitano, el Plan Territorial Sectorial de Vivienda y el Compromiso Metropolitano 2030.
- Incorporar la dimensión metropolitana a los Planes Locales de Vivienda (PLH)
Sin restar autonomía municipal, el PEMB plantea dotar a los PLH de criterios metropolitanos comunes. Algunos ámbitos clave en "metropolitanizar":
- Protocolos de emergencia residencial y servicios compartidos de mediación.
- Convocatorias de rehabilitación coordinadas y servicios técnicos conjuntos.
- Bolsas de alquiler social y compras conjuntas de vivienda.
- Registro único de solicitantes de Vivienda de Protección Oficial (HPO).
Este enfoque permite ganar escala, coherencia y eficiencia.
- Actuaciones estratégicas compartidas
El informe destaca 10 medidas transformadoras, entre las que sobresalen:
- Creación de una bolsa de alquiler metropolitana y registro único de HPO, complementando las bolsas locales y facilitando la movilidad residencial.
- Ampliación del operador Vivienda Metrópolis Barcelona y del Observatorio metropolitano de la Vivienda (O-HB) en toda la región, para multiplicar la capacidad de promoción de vivienda asequible.
- Análisis y despliegue de medidas que contribuyen a la regulación de los precios del alquiler en municipios con mercado tenso, para aplicar con coherencia la regulación de precios.
- Reactivación de las ARE (Áreas Residenciales Estratégicas) para generar nuevo suelo asequible con criterios de sostenibilidad y coherente en el conjunto del territorio.
- Coordinación metropolitana de la regulación sobre reservas de HPO protegido en suelo urbano consolidado: armonización de la reserva del 30% en suelo urbano consolidado, para evitar dinámicas de competencia a la baja entre municipios.
- Coordinación en la aplicación de los fondos Next Generation EU para la rehabilitación energética de viviendas en un plan integral a escala de la región metropolitana impulsada a través de la Agenda Compartida de Descarbonización.
- Coordinación metropolitana en el control de las viviendas de uso turístico, estableciendo criterios comunes y herramientas compartidas.
- Elaboración de un censo de reservas obligatorias de suelo para vivienda protegida y publicación del patrimonio público del suelo y la vivienda.
- Creación de un clúster de innovación en la construcción y gestión de vivienda asequible.
- Observatorio Metropolitano del Agua y la Energía y diversificación de las formas de gestión.
Hacia un sistema metropolitano de gobernanza de la vivienda
El informe concluye que la región metropolitana necesita una gobernanza flexible, con liderazgo supramunicipal pero manteniendo la proximidad local. Consorcios, redes técnicas y organismos ya existentes (AMB, XMIR, O-HB, ayuntamientos, consejos comarcales, Generalitat) deben confluir para garantizar coherencia, equidad e impacto real.
En definitiva, avanzar hacia una gobernanza metropolitana de la vivienda implica superar el actual mosaico de instrumentos, competencias y estructuras para articular un sistema coordinado, escalable y adaptable a los diferentes retos del territorio. La clave no es crear un único organismo centralizado, sino establecer una arquitectura de gobernanza de geometrías variables que aproveche y refuerce a los actores existentes alineándolos bajo objetivos e indicadores compartidos. Este modelo permitiría coordinar planificación y ejecución, garantizar la equidad territorial en la distribución de recursos y responsabilidades, y dar estabilidad a las políticas más allá de los ciclos electorales.
El acceso a la vivienda es uno de los principales retos sociales y urbanos de la región metropolitana de Barcelona. El informe "La planificación de vivienda a escala metropolitana" del Plan Estratégico Metropolitano de Barcelona (PEMB) defiende que es necesaria una mirada supramunicipal para dar respuesta a una crisis que afecta a todo el territorio, más allá de los límites administrativos.