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El PEMB coorganiza un taller para asentar las bases de una política coordinada a nivel metropolitano que asegure el derecho a la vivienda en todos los municipios

La jornada de trabajo reúne a una quincena de representantes de diferentes municipios que debaten sobre cómo ampliar el parque de vivienda asequible, cómo atender la vulnerabilidad residencial y cómo mantener y mejorar el parque de viviendas
Jornada metropolitana Pla Local Habitatge Barcelona

Con el objetivo de abrir el debate sobre la escala metropolitana de las políticas de vivienda en un momento clave de su planificación, el Plan Estratégico Metropolitano de Barcelona (PEMB) y el Ayuntamiento de Barcelona, en el marco de la redacción del Plan Local de la Vivienda de Barcelona, han organizado una jornada que, con el título "Mirada metropolitana de los planes locales de vivienda", ha servido para situar los temas clave que debería incluir un futuro Plan metropolitano de la vivienda. Por ello, se ha invitado a participar a personas del sector y municipios de la primera y segunda corona que en los próximos meses deberán definir sus estrategias a través de sus planes locales de vivienda, con la voluntad también de alinear objetivos con instrumentos de planificación supramunicipal como el Plan territorial sectorial de vivienda (PTSH) o el Plan Director Urbanístico metropolitano (PDUM). Una de las conclusiones: la necesidad de un Plan Metropolitano de la Vivienda como herramienta imprescindible para dar respuesta a una gobernanza metropolitana de vivienda y a una mayor coordinación de políticas.

La jornada ha comenzado con la intervención del coordinador general del PEMB, Oriol Estela Barnet, quien ha destacado la necesidad de una mirada metropolitana en los planes locales de vivienda., entendiendo que la región metropolitana de Barcelona es un territorio interconectado. Ha subrayado la importancia de trabajar de abajo a arriba, adaptando las propuestas a las realidades locales pero con una visión metropolitana compartida. También ha remarcado que esta perspectiva requiere "compromiso político, herramientas compartidas y espacios de colaboración para hacerla efectiva".

Por su parte, Joan Ramon Riera, comisionado de vivienda del Ayuntamiento de Barcelona, ha puesto énfasis en la necesidad de construir una comunidad de derechos y deberes en la región metropolitana para garantizar el acceso equitativo a la vivienda. Ha señalado que el Plan territorial sectorial de la vivienda (PTSH) establece principios de solidaridad, pero hay que trabajar en escenarios concretos. En este sentido, ha remarcado que la mirada metropolitana será uno de los ejes transversales del nuevo Plan Local de Vivienda de Barcelona 2026-2033, en proceso de elaboración.

El acto, que ha tenido lugar en el Canódromo-Ateneo de Innovación Democrática y Digital, también ha contado con Jordi Bosch Meda, subdirector general del Habitat Urbano y la Rehabilitación de la Generalidad de Cataluñaquien ha expuesto las directrices del Plan Territorial Sectorial de la Vivienda (PTSH) para los municipios de alta demanda fuerte y acreditada de vivienda (AFDA), que se concentran principalmente en la región metropolitana. Ha remarcado que además del Objetivo de Solidaridad Urbana, según el cual estos municipios deben disponer de un 15% de las viviendas principales destinadas a políticas sociales, también hay que incrementar el alquiler social hasta el 9% de todo el parque de vivienda. Ha insistido en la necesidad de un mayor despliegue de la planificación conjunta en la región metropolitana para garantizar una distribución equitativa de las viviendas sociales.

La jefa de la oficina de vivienda del servicio de redacción del PDUM-AMB, Alexandra Quesada Serrano, ha recordado que el Plan Director Urbanístico Metropolitano (PDUM) tiene una mirada urbanística pero no directamente de vivienda, y que hay que coordinar mejor la planificación metropolitana. Ha defendido la necesidad de un Plan Metropolitano de Vivienda del Área Metropolitana de Barcelona que defina objetivos compartidos y metodologías comunes entre municipios. Igualmente, ha señalado que las áreas de regeneración urbana deben ser una prioridad y que hay que trabajar para incrementar y distribuir equitativamente la vivienda asequible.

"La crisis de la vivienda en la región metropolitana de Barcelona requiere soluciones coordinadas y estratégicas, ya que las dinámicas residenciales y de movilidad trascienden los límites administrativos", ha explicado Luisa F. Pinto, miembro del gabinete técnico del PEMB. La también referente de la misión de Vivienda adecuada del Compromiso Metropolitano 2030 ha puesto énfasis en la necesidad de reducir las desigualdades de acceso a la vivienda, y equiparar las respuestas locales a la demanda, que varía mucho según la capacidad del municipio generando fenómenos de segregación a escala metropolitana.

Ha recordado que el objetivo del Compromiso Metropolitano 2030 se ha focalizado especialmente en el mercado del alquiler, donde la sobrecarga económica de los hogares es más severa que en otros tipos de tenencia. El hito es garantizar que la población de la región metropolitana de Barcelona que sufre sobrecarga por gastos de alquiler y suministros esenciales sea inferior al 30 % en 2030. Para conseguirlo, ha situado las medidas incluidas en el plan estratégico como la creación de un registro único de solicitantes de vivienda protegida, la extensión del operador público-privado de vivienda y un plan integral de rehabilitación energética, entre otros. Según Pinto, sólo con una estrategia metropolitana compartida se podrán abordar de manera efectiva los retos de la vivienda y garantizar soluciones equitativas para toda la ciudadanía con independencia del municipio de residencia.

En esta línea, ha asegurado que un futuro Plan Metropolitano de la Vivienda debería garantizar un encaje efectivo entre escalas, asegurando que las directrices del Plan Director Urbanístico Metropolitano (PDUM) que convenga sean aplicables a toda la región y que los Planes Locales de Vivienda (PLH) se adapten a los nuevos hitos del Objetivo de Solidaridad Urbana (OSU), considerando la capacidad de cada municipio para desarrollarlas. También debe priorizar la reducción de la segregación residencial, estableciendo mecanismos de coordinación entre municipios para evitar desigualdades y favorecer políticas de vivienda social y asequible. Para hacerlo posible, ha explicado, es necesario potenciar la generación de nuevas capacidades, aprovechando estructuras existentes como Vivienda Metrópolis Barcelona (HMB), IMPSÒL, el Consorcio Metropolitano de la Vivienda (CMH) o la Red Metropolitana de Inclusión Residencial (XMIR) y explorando si pueden ser escalables o compartidas.

Del mismo modo, la referente en temas de vivienda ha considerado "esencial" encontrar el equilibrio entre una gestión metropolitana coordinada y la proximidad municipal, evitando que una gobernanza supramunicipal aleje la toma de decisiones del territorio.

En este mismo sentido se ha expresado Núria Bofarull Montull, responsable del equipo redactor del Plan Local de Vivienda de Barcelona 2025-2032, quien ha explicado también cómo este plan incorpora una mirada metropolitana, ya que las dinámicas residenciales van más allá de las fronteras administrativas, en un contexto en el que todos los municipios quieren dar respuesta a las mismas problemáticas dentro de un contexto legal y económico muy similar.. Ha expuesto que muchas políticas de vivienda podrían trasladarse al conjunto de la región y que el PDUM refuerza la necesidad de un Plan de Vivienda Metropolitano. "Hay que sumar conocimientos y energías para encontrar respuestas innovadoras y evitar la segregación residencial", ha asegurado.

Finalmente, ha remarcado que los objetivos del Plan deben ser claros y basados en la corresponsabilidad, evitando imposiciones y fomentando la cooperación entre municipios para alcanzar resultados concretos en vivienda asequible e inclusiva. "Una política de vivienda metropolitana va a permitir llegar más lejos, con más herramientas y mejor trabajadas", ha añadido.

Todas las intervenciones, se han puesto de acuerdo en destacar:

  • La necesidad de una gobernanza metropolitana de la vivienda, de superar la actual fragmentación administrativa y avanzar hacia una coordinación metropolitana para garantizar políticas más eficaces y equitativas.
  • La vivienda como derecho y responsabilidad compartida: es necesario crear una comunidad de derechos y deberes en materia de vivienda, evitando agravios comparativos entre municipios y fomentando políticas basadas en la corresponsabilidad.
  • Un Plan Metropolitano de Vivienda como herramienta imprescindible ya que podría ayudar a establecer objetivos compartidos, evitar contradicciones entre municipios e impulsar la rehabilitación y la construcción de vivienda asequible de manera coordinada.
  • Garantizar una distribución equitativa del alquiler social: es necesario incrementar el parque de alquiler social, especialmente en municipios del área metropolitana, y distribuirlo de manera equitativa para evitar la concentración de la vulnerabilidad en determinadas zonas.
  • La necesidad de una mirada supramunicipal en la planificación urbana: las dinámicas residenciales no se pueden entender sólo a escala local, ya que la movilidad, el trabajo y el precio de la vivienda están interconectados en toda la región metropolitana.

Los puntos en común de las intervenciones se han trasladado al debate por ejes que han tenido lugar en los 3 talleres que han debatido las siguientes cuestiones:

Eje 1: Ampliar el parque de vivienda asequible

Fruto de la conversación, se ha concluido que es necesaria una coordinación supramunicipal para movilizar vivienda vacía y viviendas destinadas a usos turísticos, integrar las bolsas locales de alquiler con el tercer sector y ampliar el parque de HPO a través de políticas de planeamiento y promoción a escala metropolitana. También se propone regular la vivienda compartida para colectivos vulnerables. El principal reto es conseguir consenso político para impulsar estas políticas.

Eje 2: Atender la vulnerabilidad residencial

Se ha detectado una diversidad de perfiles en riesgo, desde personas con problemas de salud mental hasta familias que quedan en el limbo por el nivel de ingresos, y no pueden acceder ni al alquiler de mercado ni a la vivienda protegida. Se propone una base de datos compartida para hacer seguimiento preventivo a los hogares en situación de vulnerabilidad, más canales de diálogo entre servicios sociales y vivienda y una gestión más coordinada de las ayudas y desahucios.

Eje 3: Mantener, rehabilitar y mejorar el parque de viviendas

Se reclama una gestión metropolitana de la rehabilitación, basada en la buena experiencia de las Áreas de Conservación y Rehabilitación (ACR) del Consorcio Metropolitano de la Vivienda, aprovechando mejor los fondos europeos. También se propone recuperar la Ley de Barrios para evitar la gentrificación y para dotar de recursos a las políticas de rehabilitación cuando acaben los fondos Next Generation. Impulsar políticas de acompañamiento a comunidades de vecinos es considerada una actuación clave para facilitar la conservación y mejora de las viviendas.