Pasar al contenido principal

De los supermercados a la distribución pública alimentaria: hacia nuevos modelos de soberanía

El debate, organizado por el Instituto de Investigación Urbana de Barcelona (IDRA), ha reunido a voces expertas para analizar el poder de la gran distribución y explorar alternativas públicas y agroecológicas
Imagen
a

'De los supermercados a la distribución pública alimentaria' es el coloquio que se celebró el 16 de junio de 2026 en IDRA, en el marco del curso Infraestructuras del sistema alimentario. Giulio Cappadona, responsable del proyecto europeo CULTIVATE en el Plan Estratégico Metropolitano de Barcelona (PEMB), participó en una mesa redonda en la que se pusieron sobre la mesa los límites del modelo actual de distribución alimentaria y se abrió la puerta a imaginar infraestructuras públicas y estrategias colectivas que refuercen la soberanía alimentaria y la sostenibilidad del sistema.

La sesión analizó cómo la creciente concentración del poder en las grandes cadenas de supermercados ha condicionado tanto la producción como el consumo alimentario. En este sentido, se señaló que las decisiones de las personas consumidoras han estado cada vez más determinadas por estructuras de distribución altamente centralizadas.

Giulio Cappadona, del PEMB, explicó que el sistema actual combina un circuito público y privado en el que la distribución minorista ha quedado fuertemente dominada por los supermercados, mientras que el comercio de proximidad ha tenido que luchar por mantenerse. También destacó la necesidad de repensar el papel de la distribución en la dinamización del sistema agroecológico.

Por su parte, Alejandro Guzmán, fundador de Ecocentral, advirtió sobre la fragilidad del sector ecológico en Cataluña, con la desaparición de productores de huerta ecológica y las dificultades estructurales a las que se enfrenta el campesinado.

Retos estructurales: comercio, producción y políticas públicas

Durante el debate se señaló la necesidad de recuperar el pequeño comercio especializado y de reforzar la cultura alimentaria y culinaria como elementos clave para transformar el sistema.

También se puso el foco en las dificultades del sector primario y en la falta de apoyo estructural a la agricultura ecológica. En este sentido, se subrayó que la distribución puede desempeñar un papel clave en la reactivación de la producción sostenible, si se articula con políticas públicas adecuadas.

Giulio Cappadona señaló que los comerciantes privados asumen a menudo riesgos elevados y que los mercados municipales pueden actuar como una infraestructura estratégica, especialmente en entornos urbanos como Barcelona.

Hacia nuevos modelos: compra pública e infraestructuras alimentarias

El debate coincidió en el potencial transformador de la compra pública alimentaria como herramienta para aportar volumen, estabilidad y orientación al sistema productivo.

Alejandro Guzmán defendió la necesidad de reforzar las auditorías y los mecanismos de transparencia en la distribución de los productos, alertando de prácticas que pueden desconectar el origen del consumo.

Giulio Cappadona destacó que la organización del consumo puede convertirse en un motor de cambio, siempre que se faciliten espacios para los mercados de agricultores y se genere un marco normativo que equilibre las relaciones entre pequeños productores, distribuidores y la gran distribución.

El debate sobre los supermercados públicos y las nuevas infraestructuras

Una de las ideas centrales de la sesión fue la necesidad de explorar modelos de distribución pública o híbrida, especialmente en entornos urbanos.

Se puso sobre la mesa el papel potencial de los mercados municipales y de formatos de tienda de pequeña escala como alternativas al supermercado tradicional. También se planteó la necesidad de garantizar el acceso a una alimentación saludable para toda la población, especialmente para las personas con menos recursos.

Giulio Cappadona defendió que estas infraestructuras deben adaptarse a la realidad local y evitar modelos importados sin un adecuado aterrizaje territorial. Asimismo, se apuntó la necesidad de desarrollar experiencias como economatos públicos orientados a garantizar el acceso universal a la alimentación.

El debate reforzó la idea de que la transformación del sistema alimentario requiere una combinación de infraestructuras públicas, apoyo a la producción agroecológica y nuevas formas de organización del consumo. En este marco, el PEMB ha seguido contribuyendo al debate metropolitano sobre la gobernanza alimentaria y la transición hacia modelos más justos y sostenibles.