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La Oficina Conjunta de Alimentación Sostenible se presenta en sociedad con una jornada sobre la necesidad de repensar y revalorizar los vínculos rural y urbano

El PEMB coordina la Oficina técnica de la OCAS junto con la Generalitat de Cataluña y el Ayuntamiento de Barcelona
Imatge de la intervenció d'Irene Navarro durant la jornada organitzada per l'OCAS

La necesidad de repensar los vínculos urbano rural y reconstruir la cadena de valores entre todos los agentes implicados en el sistema alimentario, han sido las principales conclusiones de la primera Jornada organizada por la Oficina Conjunta de la Alimentación Sostenible (OCAS), un organismo impulsado por el Departamento de Acción Climática, Alimentación y Agenda Rural de la Generalidad de Cataluña y la empresa pública PRODECA,  el Ayuntamiento de Barcelona y el PEMB, quien coordina la Oficina técnica. "Se trata de una herramienta de gobernanza de abajo hacia arriba y colaboración innovadora que pretende sumar esfuerzos de las diferentes instituciones para la transformación del sistema alimentario hacia un modelo más sostenible", ha explicado a coordinadora de la OCAS, Lidón Martrat, durante la sesión que ha servido para hacer la presentación pública del organismo.

¿Cómo funciona? Generando vínculos, cada uno desde sus competencias, desarrollando proyectos conjuntos, impulsado acciones y jornadas que han vinculado el mundo de la producción de alimentos con el del consumo, ayudando a establecer conexiones rural-urbanas, un factor "indispensable" para la transformación del sistema alimentario. Por ello, la Oficina se centra sobre todo en aquellos aspectos que fortalecen este vínculo entre la producción y el consumo. Martrat lo ha explicado de la siguiente manera:

  1. En el ámbito de los vínculos urbano rural: incubando e impulsando proyectos de hermanamientos de comedores escolares y de restauración con campesinado; de sensibilización a través de herramientas propias de las administraciones como la Gastroteca o el Bienvenidos a Pagès el proyecto Comedores más Sanos y Sostenibles del Ayuntamiento de BCN
  2. En el ámbito de la comercialización: acompañamiento a proyectos de comercialización compartida y estableciendo vínculo con los mercados municipales y tiendas de barrio.
  3. En el ámbito de la contratación pública: participación y apoyo en la elaboración de criterios para poder poner en valor la alimentación de proximidad.
  4. En el ámbito de apoyar y facilitar espacios de gobernanza compartidos como la CARM o el grupo de trabajo del Acuerdo de ciudad de BCN. 

Con un alcance metropolitano, la OCAS es una herramienta de gobernanza a partir de proyectos de colaboración concretos, muy en la línea de lo que plantea el Compromiso Metropolitano 2030 y una pieza fundamental para el impulso de la Misión Alimentación Saludable. "Esperamos que la OCAS sea una buena locomotora para fortalecer las relaciones entre el mundo rural y el mundo urbano", ha expresado el Secretario de Alimentación del Departamento de Acción Climática, Alimentación y Agenda, Carmel Mòdol, quien ha hecho la bienvenida a la jornada.

El Palau Robert ha acogido este encuentro que ha servido para abordar desde diferentes miradas todo lo que tiene relación con los vínculos rural y urbano. La mirada amplia sobre la situación actual la ha aportado Enric Tello, catedrático de la Universidad de Barcelona y experto en sostenibilidad de sistemas agroalimentarios y paisajes agrarios, quien ha apostado por reconectar campo y ciudad para hacer la producción saludable y sostenible de alimentos rentable para el campesinado. Según Tello, para luchar contra el cambio climático no basta con la transición energética, "el sistema alimentario es clave porque es parte del problema pero también puede serlo de la solución". Según ha explicado, el potencial de reducción de gases de efecto invernadero (GEI) que puede proporcionar la agroecología es equivalente o superior al que resulta de la transición a las energías renovables.

"La agroecología regenera los suelos, que capturan más CO2 y son más fértiles, retienen más agua y hacen paisajes en mosaico, buenos por la biodiversidad. Por eso necesitamos al campesinado, también cerca de las ciudades", ha recordado el catedrático. Finalmente, Tello ha asegurado que es necesario es combinar la transición agroecológica con el fomento de una alimentación más sostenible a todos niveles. El proceso debería tener cinco etapas:

  1. Reducir progresivamente los inputs externos
  2. Sustituirlos totalmente
  3. Rediseñar el conjunto del agrosistema a escala de paisaje
  4. Reconectar campo y ciudades con sistemas agroalimentarios más localizados y de proximidad
  5. Diseñar sistemas alimentarios a escala ciudad-región avanzando en la reconstrucción de todo el agrosistema a escala global

Laia Batalla i Carrera, bióloga y directora de la Escuela de Pastores y Pastoras de Cataluña, Martí Sales i Sariola, escritor, traductor y músico y Rosa Cerarols Ramírez, geógrafa, antropóloga, investigadora, docente en la UPF y escritora, han hablado de los retos del vínculo rural-urbano para un sistema alimentario sostenible desde el marco cultural: ruralidad, a su entender,  quiere decir sobre todo trabajar la tierra y el arraigo, relacionarse con el entorno, cosa que también se puede hacer desde la ciudad. "El sistema ha construido un imaginario muy romanizado, pero lo que hace falta es una relación de igual a igual", han concluido.

La coordinadora del Gabinete Técnico del PEMB, Irene Navarro, y el Gerente de la Asociación de Iniciativas Rurales de Cataluña (ARCA), Albert Puigvert Tuneu, han coincidido en las prioridades rural urbano desde las diferentes agendas:

  • La proximidad y la interrelación del territorio es central por las transformaciones del sistema alimentario, tal como determina la Misión Alimentación del Compromiso Metropolitano 
  • La relación producción-consumo y ciudad-territorio es primordial

Por ello, Navarro ha recordado que dentro del plan estratégico de la ciudad de los 5 millones se destacan 3 medidas prioritarias para la Misión Alimentación:

  1. Espacios agrarios protegidos y gestionados
  2. Centros de intercambio de alimentación de proximidad
  3. Compra pública e incentivos a los comedores colectivos

También ha explicado cómo se ha recuperado el espacio de gobernanza de la Carta Alimentaria de la Región Metropolitana, la CARM, un instrumento de coordinación estratégica para el desarrollo de políticas alimentarias en clave local y metropolitana y que agrupa a un centenar de entidades, organizaciones y personas, representantes de la 5º hélice, y de la que a partir de ahora es oficina técnica la OCAS. "Ya se ha hecho un primer encuentro justamente para poner sobre la mesa las prioridades de la misión, las tres medidas, y la idea es mantener un ritmo de encuentros presenciales e interacción, incluso con opción de que puedan salir grupos motor por cuestiones concretas, y que todo ello sea un espacio de nueva gobernanza a escala metropolitana por la cuestión de la alimentación sostenible y saludable", acomete.  ha detallado. 

Por todo ello, Navarro ha querido poner en valor que la Oficina es un ejemplo de colaboración entre administraciones y agentes en torno a un tema estratégico, que presenta retos y objetivos compartidos. "Es, por tanto, un ejemplo de lo que queremos alcanzar con todas las misiones: nuevas capacidades de gobernanza por el territorio metropolitano", ha concluido.
 
Desde la óptica de la producción y consumo, Íngrid Buera Nadal, directora de Marketing y Relaciones Institucionales de Mercabarna, Llorenç Llop Manuel, presidente de la Federación de Empresarios Productores de Venta de Proximidad en Cataluña y Gilad Buzi, campesino ecológico y cofundador de la Asociación de Productoras Agroecológicas de Cataluña, han recordado que actualmente no podemos autoalimentar Cataluña,  pero sí se podría en el futuro. "Tenemos tierra, que hay que dedicar a la producción, y falta campesinado", han manifestado. Algunas de las ideas que han salido de la conversación son: 

  • Hace falta planificación y más inversión en más cultivos, mejorar la distribución
  • Hay que cambiar las dietas fomentando los productos locales
  • La compra pública es clave, pero las barreras administrativas son muy grandes
  • Las personas migradas son las que nos alimentan, porque son las que trabajan en los campos y hacen la distribución.

Finalmente, Neus Monllor Rico, consultora agrosocial y Dirk Madriles Helm, pastor y representante de la Red de Relevo de Explotaciones Agrarias, han puesto el punto y final a la jornada recogiendo las principales conclusiones y lanzando la idea provocadora de que "si queremos un mundo rural vivo, nos lo tenemos que comer".