La jornada 'Embarriados' analiza cómo impulsar políticas de movilidad para reducir la vulnerabilidad urbana y social
La jornada "Embarriados: movilidad y vulnerabilidad urbana y social en Cataluña", organizada por el Plan Estratégico Metropolitano de Barcelona (PEMB), la Asociación de Municipios por la Movilidad y el Transporte Urbano (AMTU) y 300.000 Km/s, ha reunido a diferentes agentes del territorio para analizar los retos y las oportunidades en la transición hacia un modelo de movilidad más sostenible y accesible. La sesión, dividida en dos partes, ha combinado la presentación del estudio 'Embarriados - Atlas de la nueva vulnerabilidad urbana y social en España' y un taller participativo con representantes de diversas zonas de Cataluña.




El encuentro ha puesto de manifiesto la necesidad de un cambio de paradigma en la movilidad en Cataluña, con una planificación más estratégica e inclusiva. La transición hacia una movilidad más equitativa no sólo debe garantizar un acceso justo a los servicios básicos, sino que también debe abordar la relación entre vivienda, trabajo y transporte para evitar la segregación social y asegurar un territorio más resiliente y sostenible.
37% de la población en riesgo de vulnerabilidad
La arquitecta y fundadora de la agencia de planificación urbana 300.000 Km/s, Mar Santamaría, ha presentado los resultados del estudio 'Embarriados', realizado con la colaboración de la Fundación COTEC. Este estudio analiza cómo han cambiado los patrones de movilidad antes y después de la pandemia y qué estrategias pueden ayudar a reducir los desplazamientos en el contexto actual de múltiples cambios, como la descarbonización y la llegada del teletrabajo. "Necesitamos datos para poder acompañar esta transición hacia la contención de la movilidad", ha destacado Santamaría, subrayando. como esta reducción puede afectar a la mixtura social en ciertas zonas.
En un contexto de emergencia climática y cambios tecnológicos, los desplazamientos cotidianos se reducirán drásticamente. Esto, por un lado, comportará beneficios cuanto menos emisiones y mejor bienestar, pero también podría aumentar la segregación social. "No todo el mundo tiene capacidad de adaptarse a la contención de movilidad de la misma manera, ni todos los barrios facilitan este cambio de hábito, ni todas las actividades pueden realizarse a distancia", ha explicado Santamaría en la jornada realizada en el Canódromo. Según la arquitecta, la COVID-19 actuó como un punto de inflexión, ya que mostró hasta qué punto se podía contener la movilidad en una situación extrema.
El estudio demuestra que la capacidad de contención de la movilidad en este periodo fue desigual, con una mayor reducción de la movilidad en el norte de España y en grandes centros urbanos. Entre las principales conclusiones, destaca que el 37% de la población vive en zonas vulnerables ante un escenario de reducción de movilidad y que hay una relación estrecha entre renta y valores desfavorables en el índice global de vulnerabilidad.
Un taller participativo para identificar barreras y propuestas de mejora
En la segunda parte de la jornada, se ha llevado a cabo un taller con la participación de expertos y representantes del territorio para debatir los principales retos en movilidad de sus zonas y proponer soluciones. Han participado actores muy diversos, como organizaciones, representantes públicos, técnicos/as municipales, instituciones de transporte y la academia. Estos se han organizado según la tipología de sus municipios para detectar barreras y oportunidades en materia de movilidad.
Entre los principales obstáculos mencionados por los participantes destacan:
- Falta de coordinación entre administraciones (competencias, dispersión territorial, planificación a diferentes escalas).
- Dependencia del vehículo privado (cultura del coche, planificación viaria enfocada al coche, falta de alternativas).
- Dificultades financieras (sostenibilidad económica de las soluciones, falta de recursos para municipios pequeños o periféricos).
- Resistencia al cambio (electoralismo, voluntad política, envejecimiento de la población).
- Horarios y accesibilidad del transporte público (falta de frecuencias adecuadas, falta de cobertura en zonas dispersas).
- Desigualdades en el acceso a los servicios (transporte público insuficiente para garantizar necesidades básicas, digitalización como barrera para algunos colectivos).
Ante estos retos, se han propuesto varias soluciones:
- Mejora del transporte público (más frecuencias, transporte a demanda, mejor integración tarifaria).
- Impulso de la movilidad compartida (coches y bicicletas eléctricas compartidas, fomento del cambio cultural hacia alternativas más sostenibles).
- Planificación integrada urbanismo-movilidad (modelos de territorio más compactos, planes de desplazamiento en empresas, fomento de la economía local).
- Fomento del teletrabajo y flexibilidad horaria (reducción de desplazamientos innecesarios).
- Gobernanza y mancomunación de servicios (más apoyo a ayuntamientos, unidades especializadas en movilidad).
En este sentido, el Compromiso Metropolitano 2030 establece un marco de acción para hacer frente de forma transversal y coordinada a estos retos mediante las misiones de 'Movilidad sostenible y segura', 'Vivienda adecuada', 'Cohesión territorial' y 'Emergencia climática y ambiental'.
Pero para abordar estos retos también es muy importante la coordinación con otros actores, y de ahí surge la colaboración entre el PEMB y la Asociación de Municipios por la Movilidad y el Transporte Urbano. De esta manera queremos superar la visión fragmentada actual, donde la movilidad metropolitana se planifica al margen del resto del país, y avanzar hacia un modelo integrado que responda a las necesidades de todos los territorios de Cataluña.