La necesidad de adaptar el modelo educativo al contexto marcado por la aparición de trabajos robotizadas, una de las conclusiones del debate de #LaMetro

Una veintena de personas reflexionan en torno a quien trabajará en las ciudades del siglo XXI: personas o robots? el céntrico Gastrobar del Prat de Llobregat

  • 31-05-2018
  • Resumen de actividades
  • 512 Lecturas

¿Cuáles son las perspectivas de la Ciencia, la Tecnología, la Ingeniería, las Matemáticas y las Humanidades ante los cambios que se vislumbran en el mercado laboral y en la sociedad en general? ¿Qué medidas concretas se pueden tomar hoy al respecto? Estas son algunas de las cuestiones que se planteaban en la séptima edición de #LaMetro, tertulia con espuma, la tercera del ciclo 'Trabajar en la ciudad del siglo XXI' que, tras el ¿Dónde trabajaremos? y ¿Cómo trabajaremos?, se ha centrado en el 'Quién trabajará? Personas o robots?', y ha contado con la participación de Conxi Pérez Andreu, ingeniera informática y vicedecana de roles profesionales TIC y CIO en la empresa del Colegio Oficial de Ingeniería en Informática de Cataluña y del ingeniero y filósofo Gabriel Fernández, profesor de la Universidad Internacional de Catalunya donde da clases sobre las implicaciones antropológicas de la tecnología. Una de las conclusiones del debate ha sido la necesidad de adaptar el modelo educativo al nuevo contexto marcado por la aparición de más trabajos robotizados.

La Metro. ¿Quién trabajará? ¿Personas o robots?
La Metro. ¿Quién trabajará? ¿Personas o robots?

Durante el encuentro, que ha tenido lugar en el Céntrico Gastrobar y que ha estado acompañado por la cerveza artesana de Cornellà de Llobregat, Cornelia, Conxi Pérez ha hecho un repaso histórico sobre la evolución tecnológica a lo largo de los años, desde la revolución agrícola hasta hoy en día, y aseguró que en 5-10 años vista tecnologías como la Inteligencia Artificial y los Ordenadores Cuánticos, la impresión 3D que incluso permitirá la construcción de casas, la nanotecnología que permitirá administrar medicación, el mundo del Big Data o el 5G todavía evolucionarán más. ¿Qué implican ahora e implicarán más adelante el desarrollo de estas tecnologías en el binomio persona-robot? Según Pérez, a corto plazo, tendrá que cambiar el concepto trabajo como la entendemos hoy y, en consecuencia, también el modelo educativo y en definitiva, la adecuación de las instituciones al nuevo contexto.

'Es necesario que no perdamos de vista que la tecnología está ahí para ayudar a las personas, no al revés', ha asegurado, porque las personas 'seguiremos estando en el centro'. 'En las empresas, habrá que evolucionar a entornos de trabajo mucho más colaborativos', explicó, al tiempo que ha puesto como ejemplo las figuras de 'mentoring cruzada' que están aplicando a su empresa: 'los jóvenes enseñan a los mayores y viceversa'. 'Nos apoyaremos más en máquinas y robots pero no debemos perder la esencia y colaborar más en el futuro. La tecnología debería ayudarnos a tener más tiempo para nosotros', aseguró Pérez, que ha querido finalizar su intervención con un mensaje positivo: “todas podemos hacer pequeños cambios para que las cosas vayan mejor, si no nos gusta que la gente joven esté todo el día en el sofá jugando quizás tendremos que tener nosotros también más curiosidad hacia ellos para despertar el suyo'.

Por su parte, Gabriel Fernández ha aportado una mirada más humanista pero coincidió con Pérez con que 'vienen cambios profundos que requerirán ajustes sociales importantes' y añadió que para avanzar en la comprensión 'el rol de las Humanidades será fundamental'. 'Habrá que promuevan la profundización en la experiencia humana porque en esto las máquinas no nos podrán guiar', aseguró, al tiempo que considera que el reto es construir una nueva relación entre la mente (que es la que crea la tecnología) y el resto de dimensiones del ser humano. Por ello, Fernández cree que no es el trabajo el que estará en crisis sino el salario como medio de reparto de riqueza. 'Habrá que generar nuevos consensos sociales y nuevos pactos sobre los mecanismos de reparto de esta riqueza. El mayor peligro no es la desaparición de puestos de trabajo sino la concentración de poder ', remarcó, porque' los cambios sociales pedirán no sólo una nueva cultura del trabajo sino también una nueva cultura como consumidores, centrada en la experiencia más que en el consumo de bienes o la propiedad '.

En este sentido, durante el debate han surgido más preguntas que respuestas: ¿cómo hacer que la tecnología sea cohesionadora en vez de fracturar aún más la sociedad? ¿Cuáles son las competencias necesarias en este nuevo mundo laboral? ¿La sociedad está preparando bien la gente joven? ¿Como gestionaremos democracia, tecnología y poder? ¿Qué límites hay en los trabajos que pueden hacer los robots? ¿Quién será el propietario?

Durante el debate, la socióloga de Prisma Urbà moderadora de #LaMetro, Carolina Costa, ha recogido el conjunto de intervenciones asegurando que estamos asistiendo a una crisis filosófica del 'quiénes somos, quiénes queremos ser, hacia dónde vamos y qué nos espera en el futuro'. 'Hemos hablado de quien controla los robots, cuál es el acceso que tenemos a la tecnología, quien toma las decisiones, hemos hablado de la organización colectiva y de la influencia de la tecnología en el trabajo y en la sociedad, y el papel que puede tener en la fragmentación de la sociedad. Hemos intentar recuperar una visión humanista del sentido común, para admitir que nos necesitamos ', concluyó.

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    1 comentario:

    juanjo catalan - 04/06/2018 a las 17:19:44.

    Distribuir les avatges qu´ens portin els robots

    Cal que la sustitució de feines que fan personas per robots, beneficie a la societat en general i no a una minoria d´empreses tecnologiques com Amazon, Google....

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