Fomentar la ciudad de los 15 minutos y el transporte público para tener más salud, y más educación ambiental para luchar contra el cambio climático, los grandes consensos en el #CicleResilient

La coordinación y planificación entre administraciones aparece una vez más como pieza clave para sacar adelante políticas que mejoren la vida de la ciudadanía

  • 22-07-2021
  • Compromiso Metropolitano 2030
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El Ciclo de la Metrópoli Resilient organizado desde el Plan Estratégico Metropolitano de Barcelona ha girado en torno a la emergencia climática, la emergencia ambiental y los territorios saludables. La cuarentena de participantes en los debates celebrados en el CCCB, el Vinseum de Vilafranca del Penedès y al acto de clausura han coincidido en la necesidad de potenciar el concepto de a ciudad de los 15 minutos, es decir, una organización urbana que limite el impacto ambiental reduciendo significativamente los desplazamientos, que permita a las personas residentes satisfacer sus necesidades esenciales cerca de casa y, de este modo, a través de la calidad de vida, fomente su bienestar y afección por el área de residencia.
También ha generado consenso la necesidad de apostar por el transporte público, en especial la bicicleta, como principal motor de lucha contra la emergencia climática, la contaminación atmosférica y para tener ciudades más saludables. Por otra parte, es necesaria la concienciación ciudadana y la educación ambiental, según apuntan, para hacer que las personas se impliquen en la lucha contra las emergencias.

#CicleResilient sobre emergencia climática, ambiental y cómo habitar territorios saludables
#CicleResilient sobre emergencia climática, ambiental y cómo habitar territorios saludables

Si algún tema genera consenso absoluto entre todas las personas expertas en todas las mesas de debate es la necesidad de planificación y coordinación de las administraciones para hacer posible las estrategias de mejora de las ciudades y la región metropolitana. En este #CicleResilient ha reclamado una legislación que permita mejorar la planificación urbanística ante el cambio climático y nuevas medidas para la movilidad para implementar, por ejemplo, la creación de carriles bici interurbanos. Así, algunas otras de las propuestas recogidas de las tres semanas de debate son:

  • Considerar indicadores ambientales de los edificios y viviendas. Estudiar cómo dar respuesta al cambio climático, sin afectar a la calidad de vida de las personas. Reconocer cuáles son los factores de riesgo en las viviendas y estudiarlos.
  • Barrios más autosuficientes, con una mezcla de usos que los haga más interesantes y que genere más eficiencia a la hora de gestionar los recursos, sobre todo el agua y la energía.
  • Sustitución de industrias que generen fuertes impactos en el territorio para actividades económicas que no produzcan externalidades negativas pero, en cambio, sí más diversidad económica, de actividades y de población diversa.
  • Ciudades más ciclables y caminables. La importancia del ejercicio físico en la ciudad.
  • Urbanismo sensible al género, las personas mayores y la infancia y la población más vulnerable.
  • La salud y la reducción de la desigualdad como base para hacer ciudad. Fijar la calidad del lugar en función de las necesidades de las personas más vulnerables.
  • Medidas de fiscalidad ambiental. Sobre todo a la Distribución Urbana de Mercancías (DUM) y la logística. También poner sobre la mesa la tarificación del vehículo privado.
  • Integración de los riesgos naturales.
  • Economía circular. Conseguir un cierto liderazgo ciudadano para crear un nuevo modelo de consumo. Intentar aprovechar más lo que tenemos y limitar el desperdicio. Potenciar mercados de proximidad, acercar el producto de proximidad al consumidor.
  • Innovación e investigación aplicada para dar soluciones a la economía circular, la transición energética y la adaptación del territorio. Asignatura pendiente: la transferencia de la innovación en los servicios o productos y la generación de valor económico.
  • Tenemos que cambiar el modelo ciudad y de metrópoli para avanzar en la mitigación del cambio climático disminuyendo las desigualdades existentes en el acceso a la vivienda, los servicios y el ambiente en el que vivimos.
  • Preparar nuestras ciudades para minimizar los daños que pueden provocar las grandes catástrofes naturales producidas por el cambio climático.

Este ha sido el último ciclo antes de las vacaciones de verano, pero todavía se pueden plantear nuevas propuestas sobre la Metrópoli Resilient en la plataforma del proceso Barcelona Demà. En otoño, el proceso 'Barcelona Demà. Compromiso Metropolitano 2030' continúa. El 16 de septiembre tendrá lugar en el CCCB la jornada que dará el pistoletazo de salida al # CiclePròspera y, el 21 de septiembre, los debates continuarán desde el TecnoCampus de Mataró.

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