Entrevista a Marta Cano, Sònia Andrés, Enrique Vilagrosa y Ester Omella

Laboratorios ciudadanos, por la Gerencia de Servicios de Bibliotecas de la Diputación de Barcelona

  • 27-01-2021
  • Actualidad del PEMB
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Los laboratorios ciudadanos serán una pieza clave en el proceso 'Barcelona Demà. Compromiso Metropolitano 2030' puesto en marcha por el Plan Estratégico Metropolitano de Barcelona (PEMB). ¿Por qué? Pues porque uno de sus planteamientos es la orientación a la acción: 'La idea es identificar un número limitado de objetivos transformadores (misiones) en la región metropolitana de Barcelona y aglutinar los compromisos necesarios para alcanzarlos [...] y es aquí donde la ciudadanía tiene un papel fundamental, ya que tiene una gran oportunidad para mejorar su ciudad'. Así lo explicaba el coordinador general del PEMB, Oriol Estela Barnet, el pasado mes de octubre de 2020 al debate 'Cómo mejorar mi ciudad desde un laboratorio ciudadano' organizado por la asociación en el marco de la Bienal de Pensamiento-Ciudad Abierta en el Citilab de Cornellà. El coloquio también contó con la participación de Ester Omella, como representante del Servicio de Bibliotecas del área de Cultura de la Diputación de Barcelona. Su intervención fue preparada conjuntamente con Sònia Andrés, Enrique Vilagrosa y Marta Cano. Les hemos entrevistado para que nos expliquen con más profundidad las aportaciones desde el programa BiblioLab, nacido en 2016, y que apoya acciones que tienen como finalidad el acceso al conocimiento a través de la experimentación y metodologías innovadoras y creativas en un entorno co elaborados abierto a la ciudadanía.

Bibliotecas, piezas claves como laboratorios ciudadanos
Bibliotecas, piezas claves como laboratorios ciudadanos

¿Cuál es el papel de los laboratorios ciudadanos en la sociedad de hoy, especialmente en un momento de crisis como el actual?

Ante las nuevas necesidades sociales, educativas y las prioridades presupuestarias es importante que los laboratorios inviten a dar voz a la ciudadanía, tanto a organizaciones como a usuarios particulares, para diseñar conjuntamente los servicios, proyectos o productos que tengan impacto comunitario y abordar los intereses, los retos que les afectan más que nunca.

Por otro lado, la función de las bibliotecas públicas tradicionalmente ha girado en torno a cuatro ejes de los que somos expertos: fomentan el hábito lector, dan acceso al conocimiento, son espacios de aprendizaje y, sobre todo, centros comunitarios de inclusión social. Si prestamos atención, podemos observar que algunas de estas funciones confluyen con lo que consideramos que debe ser el papel de un laboratorio ciudadano. Las bibliotecas son espacios culturales de conocimiento multidisciplinar fuera del ámbito académico. Estimulan la creatividad, el aprendizaje y el espíritu crítico. Asimismo, son espacios comunitarios que fomentan la cohesión social: son espacios intergeneracionales, familiares e interculturales donde conviven muchas necesidades diferentes. Sin embargo, si hasta hoy las bibliotecas ofrecían acceso al conocimiento, ahora tienen que ir más allá para convertirse en espacios donde la experimentación y aprendizaje sea la base de la generación y transmisión de conocimiento con y para la ciudadanía, favoreciendo la participación crítica y horizontal de la comunidad.

Ahora bien, las bibliotecas no pueden hacer todo esto solas. Hay que sumar esfuerzos y deben aliarse con iniciativas, tanto públicas como privadas, con quien compartan visión, intereses comunes y que estén dispuestas a trabajar con metodologías de innovación abierta.

 

¿Cómo contribuyen al desarrollo económico y social del entorno donde se ubican, sea el barrio, la ciudad o la metrópoli?

Las bibliotecas públicas son equipamientos de proximidad que contribuyen, tanto en la vertebración de políticas culturales en un territorio, como en el logro de objetivos de otras políticas públicas de ámbitos tan diversos como la educación, la salud, el desarrollo económico o la vida social de los individuos y de las comunidades. Es un instrumento clave para el desarrollo cultural, social y educativo de la ciudadanía de la demarcación de Barcelona.

La apuesta por el proyecto bibliotecario, que da servicio a 2,7 millones de usuarios de este territorio en concreto, se ve reflejada en la respuesta ciudadana a esta oferta, donde actualmente un 48% de la población dispone del carné de la Red de Bibliotecas Municipales. Los valores que sostienen el servicio son la proximidad y el equilibrio territorial.

Con BiblioLab, las bibliotecas aprovechan su capilaridad con el territorio para convertirse en laboratorios colaborativos abiertos donde el ciudadano es el protagonista: aprendiendo, cocreando y compartiendo conocimientos. ¿Los elementos clave? Los labs ciudadanos se adaptan al entorno, fortalecen las alianzas con agentes, asociaciones, entidades y, sobre todo, con los ciudadanos de calle y dan respuesta a retos locales, concretos que afectan al ciudadano en su día a día, tales como necesidades sociales, culturales, educativas, que reduzcan el riesgo de exclusión social y que garanticen la igualdad de oportunidades.


¿Cómo trasladan el resultado de lo que hacen (prototipos) a los órganos que pueden tomar decisiones? ¿Hay algún canal establecido?

No se trata de trasladar los resultados a los órganos de gobierno, sino de trabajar juntos desde el inicio por retos socioculturales y/o económicos. En cuanto a la gobernanza de los proyectos, en BiblioLab siempre nos la hemos imaginado con una gestión de cuádruple hélice, con toda la complejidad que ello conlleva. A pesar de las dificultades, defendemos el modelo de innovación abierta basado en la interacción entre las administraciones públicas, el tejido empresarial, los agentes de investigación y universidades y la ciudadanía como horizonte al que aspiramos enmarcar los proyectos.

Un ejemplo lo encontramos en el proyecto de 'Ciencia Ciudad Saludable' desarrollado por IS Global, que quiere dar respuestas a partir de la ciencia ciudadana y la cocreación a las inquietudes de los ciudadanos hacia el medio ambiente y la calidad del aire y, la hora, fomentar el conocimiento sobre la salud urbana. La iniciativa mide la contaminación del aire en ciertas zonas que preocupan a las comunidades y posteriormente, mediante la co-creación, la propia comunidad plantea soluciones viables que puedan mejorar la situación. Toda esta información se traspasa a los responsables municipales ya que están implicados en el grupo motor. Por ejemplo, hay escuelas que han identificado las zonas del patio con más contaminación y han planteado soluciones como jardines verticales y también hay estudiantes que buscan los caminos más saludables para ir al centro educativo.

 

¿Existe un trabajo en red de los laboratorios ciudadanos? ¿Cuál es la institución que los aglutina?

El programa BiblioLab lleva intrínseco el trabajo en red, con todo, el elemento clave pasa por la creación de una red de BiblioLabs locales que permita compartir conocimiento y experiencia y escalar proyectos. Ahora bien, los proyectos no se pueden clonar: no pueden haber dos proyectos iguales aunque la temática sea similar. Cada proyecto se adapta de forma singular según los intereses de los agentes locales y la ciudadanía.

Encontramos ejemplos que unen la biblioteca y la agricultura, como Viladecans, donde se une la tecnología con el pasado agricultor; en Sant Boi se vincula la agricultura y el huerto a la biblioteca; y también en la Biblioteca Can Pedrals de Granollers, con la ciencia aplicada a la cocina y los productos de la tierra. En la Biblioteca del Fondo de Santa Coloma de Gramenet la cocina es el elemento de cohesión social. En cambio, hay ejemplos donde la tecnología es el elemento transformador, como las bibliotecas de Sant Cugat, Cerdanyola y Sabadell, que articulan sus acciones alrededor de la UAB y los trabajos de investigación, y en la Biblioteca de Cervelló con el mundo maker. Finalmente, si vamos a la esencia de la biblioteca, la mediación literaria, en la Biblioteca Roca Umbert de Granollers encontramos el ejemplo donde se une la lectura y la escritura con los demás lenguajes del arte y el audiovisual. La Biblioteca de Arenys de Mar también tendrá una singularidad en la lectura y la escritura.

 

¿Se debería extender la presencia de laboratorios ciudadanos en todo el territorio?

¡Por supuesto! Este es el horizonte al que aspiramos y para el que trabajamos. Extender la innovación social y el cambio de paradigma de la gestión pública es lento y tiene varias velocidades de implementación.

En nuestro mapa de desarrollo del proyectos, hemos identificado que las comarcas no metropolitanas y los municipios pequeños ejecutan menos proyectos de innovación social. Para poner fin esta brecha hemos llevado a cabo dos acciones. La primera ha sido la motivación territorial en la convocatoria de ayudas a entidades para el desarrollo de proyectos BibioLab, y la segunda, la ejecución de un proyecto piloto específico para zonas de baja densidad demográfica.


¿La mayoría de laboratorios ciudadanos dependen de un ente público pero, ¿qué ocurre cuando no es así? ¿Cómo se financian?

En la gestión de la cuádruple hélice, el sector privado es la parte que más cuesta involucrarse. Para que funcionase correctamente sería necesario incorporar con más éxito el tejido empresarial mediante patrocinios y no descartar el micromecenazgo de particulares. Este es el gran reto por donde habría que avanzar, partiendo de retos sociales, educativos o económicos identificados para la ciudadanía.

Desde el inicio del programa buscamos la colaboración entre la biblioteca y los agentes locales que genere ecosistema. ¿Qué podemos hacer? Nos planteamos soluciones en torno a una mayor difusión de proyectos nacidos en entorno local y la incorporación de la iniciativa privada en las comisiones de seguimiento. Nuestra apuesta es priorizar los convenios más que el pago de servicios con entidades, universidades y otros agentes de investigación, y participar en proyectos europeos de innovación.

 

¿Cuál es el perfil de las personas que participan? ¿Cualquiera puede hacerlo?

El perfil de personas que participan en proyectos impulsados desde las bibliotecas es transversal y diverso en función del objeto de la iniciativa y de la ubicación de cada biblioteca. Hay un perfil de ciudadano implicado, articulado en asociaciones, al que no le afecta la brecha digital y que tiene más facilidad al acceder a los procesos participativos. Pero también está el público comunitario, muchas veces conducido por alguna asociación de ámbito social que quiere mejorar su integración.

Las bibliotecas tienen la ventaja de la variedad de públicos. Son un espacio comunitario donde conviven usuarios de todas las edades, de realidades y necesidades diferentes, lo que las sitúa como un buen socio para vehicular proyectos de innovación social. Asimismo, como equipamientos culturales de proximidad, las bibliotecas deben garantizar la igualdad de oportunidades para asegurar unas sociedades más democráticas, más inclusivas y más justas.

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    2 comentarios:

    Josep MELERO - 28/01/2021 a las 22:14:18.

    Grans iniciativa les BiblioLab!

    La Ciència ciutadana ha de ser una línia de treball per empoderar la població en la conservació de la natura i el medi ambient.
    M. Teresa Pagès Gilibets - 29/01/2021 a las 08:53:44.

    Biblioteques Sant Boi, de l'Hort a la Bibliotecs

    Un projecte viu que uneix coneixement, lectura i agricultura de proximitat

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