El equipo del instituto que dirige Mariana Mazzucato asesora al PEMB en la preparación de las misiones del Compromiso Metropolitano 2030

El encuentro con Ryan Bellinson, investigador senior del Institute for Innovation and Public Purpose del University College de Londres, sirve para incorporar nuevas perspectivas en las misiones del nuevo plan estratégico para la RMB

  • 28-03-2022
  • Compromiso Metropolitano 2030
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El equipo del Plan Estratégico Metropolitano de Barcelona (PEMB) y miembros del Comisariado del proceso Barcelona Demà se reunieron a mediados de febrero con Ryan Bellinson, investigador Senior en Ciudades, Clima e Innovación en el Institute for Innovation and Public Purpose (IIPP) ) de la University College London  (UCL), asesor de política climática y participación cívica del 'Greater Manchester' y experto en el modelo de innovación orientada a misiones. Esta práctica, impulsada por el economista Mariana Mazzucato (IIPP), es un enfoque emergente que ya ha sido adoptado por diferentes instituciones, como el distrito londinense de Camden, Greater Manchester o, incluso, la Unión Europea, y que ahora mismo se encuentra en fase de desarrollo en la región metropolitana de Barcelona, para poder aplicarse al Compromiso Metropolitano 2030.

Greater Manchester
Greater Manchester

Actualmente, el comisariado del proceso Barcelona Demày el equipo de la oficina de coordinación del PEMB se encuentran inmersos en un proceso participativo de elaboración y concreción de lo que serán las misiones que se propondrán ante los retos a los que tendrá que hacer frente la región metropolitana de Barcelona de cara a 2030. Durante el año 2021 se han llevado a cabo 16 debates en abierto y con personas expertas, enfocados a diferentes temáticas de interés por la metrópoli —cohesión social, resiliencia, innovación, prosperidad económica, gobernanza y apertura al mundo—. Una vez concretadas las necesidades a resolver, debe especificarse ahora cómo hacer posible estos cambios. Por este motivo, el PEMB ha invitado a Bellinson, el experto que ayudó a la definición de la missió climàtica en el Greater Manchester, reto también presente en la lista de prioridades de la Barcelona metropolitana.

¿Qué es exactamente una misión?

El enfoque de las misiones es un modelo diseñado para abordar retos colectivos complejos a través de un marco orientado a articular objetivos ambiciosos, pero concretos, que requieren de la implicación de múltiples actores y sectores y la generación de innovaciones. Este enfoque ya se utilizaron en los años 60 para las primeras misiones en el espacio, pero cuando se trata de cuestiones relacionadas con problemáticas sociales de los entornos urbanos, “la solución es mucho más compleja, porque son muchos los actores que entre en juego. Hoy en día todavía es una técnica emergente y no existen pautas claras”, explicaba el investigador de la UCL.

Establecer la dirección de una solución, sin embargo, no significa especificar el camino hacia el éxito. Cuando se trata de misiones, las respuestas no se conocen por adelantado, sino que más bien éstas estimulan el desarrollo de una serie de soluciones diversas para afrontar grandes retos mediante la participación de aquellos actores dispuestos a asumir riesgos y experimentar.

El IIPP recomienda que una misión se fundamente en 5 criterios

  • Atrevida e inspiradora, con gran relevancia social.
  • Con una dirección y objetivos claros, medible y limitada en el tiempo.
  • Ambiciosa pero realista, basada en investigación y estrategias de innovación.
  • Transversal entre distintas disciplinas, sectores y actores.
  • Que impulse múltiples soluciones de abajo a arriba.

El proceso para definir una misión pasa por un sistema de ensayo y error en forma de embudo. Durante la primera fase del proceso, 'se insta al fracaso' para descartar rápidamente los distintos prototipos que no cumplen con las expectativas. Por el contrario, los válidos, pasan a la demostración, donde una técnica de bola de nieve servirá para recoger y mejorar las soluciones efectivas, por lo que finalmente sólo quedará un piloto, que se ejecutará y modificará a medida que avance el proyecto en el tiempo.

Para ejemplificar el modelo, Bellinson compartió con el PEMB el caso del Greater Manchester, un territorio históricamente muy importante por la revolución industrial, pero que actualmente tiene como objetivo convertirse en una zona pionera en emisión cero. La región, formada por 10 municipios, se constituyó en 2011 como Greater Manchester Combined Authority (GMCA), institución reforzada formalmente en 2012 por medio del “city deal”, pacto acordado con el gobierno nacional. El laborista Andy Burnham fue elegido alcalde metropolitano en las elecciones de 2017, y desde entonces la región ha emprendido un proceso orientado a misiones para convertirse en un área neutra en carbono.

¿Cómo convertimos una nueva política en una misión?

'La última fase es el momento a partir del cual se aplica una narrativa capaz de crear compromiso y explicar a las personas, miembros y entidades asociadas cómo pueden unirse al reto', concretaba Bellinson.

El encuentro sirvió para plantear también algunas cuestiones como averiguar cuál es la estructura y velocidad en la que se implementan las estrategias una vez definida la misión; a lo cual, el investigador explicó que el verdadero reto es cómo transmitirla al público, y es por eso que es necesario operativizarla entre todos los actores para estructurar la participación así como dividir la misión en pequeños hitos para que el proceso sea más sencillo. En el caso de la metrópoli inglesa, ha sido necesario partir el objetivo en fases de 5 años, hasta llegar a 2038.

El sistema de monitorización para seguir la evolución de las misiones fue también un importante eje de la conversación. Según Bellinson, lo más importante en este tipo de procesos colaborativos es recoger información cualitativa sobre las personas que forman parte, aunque medir la actividad a través de un sistema estándar de recogida de datos es complicado porque hay muchas variables muy diversas en juego, pero que en cualquier caso, estos datos deben ser accesibles a la comunidad para poder recibir un retorno y seguir adaptando la misión.

Otro aspecto clave del proyecto es su naturaleza basada en ensayo y error, donde “el uso de financiación pública en un sistema que invierte en ideas a largo plazo q

ue después podrían no funcionar puede parecer un mecanismo controvertido para algunas personas —aseguró Bellinson— pero lo primordial es focalizarse en el resultado final y, sobre todo, crear un sistema que asegure que la riqueza que será después generada se pueda reinvertir en la sociedad, y no se quede sólo en el sector privado”.

Aunque el objetivo principal no es el crecimiento económico, sino solucionar los problemas sociales, es importante asegurar que la misión tenga un efecto desbordante (spill-over effect), donde un gran hito, como es ser una ciudad con emisiones cero, pueda aportar valor añadido alternativo a otros ámbitos, como nuevos mercados o nuevas industrias. Para conseguir este efecto, aseguró Bellinson, 'la colaboración es la herramienta más importante que tenemos, y esto es más profundo que el crecimiento económico'.

Una sesión, pues, muy provechosa e interesante en la que se recogieron nuevas ideas para incluir en la construcción de las misiones del Compromiso Metropolitano 2030, elaboradas a través del proceso participativo Barcelona Demà y abierto a todas aquellas entidades que se registren en el mapa de actores.

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