Los espacios de alimentación y la comida como actividad económica y de ocupación centran el primer día del curso 'Alimentar la metrópolis: estrategias y políticas alimentarias'

Inicia el curso 'Alimentar la metrópolis: estratégias y políticas alimentarias' coorganizado por el PEMB y el Ayuntamiento de Barcelona con el CUIMPB, que sentará las bases para la futura Carta Alimentaria Metropolitana

  • 27-11-2017
  • Resumen de actividades
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El curso Alimentar la metrópoli: estrategias y políticas alimentarias coorganizado por el Plan Estratégico Metropolitano de Barcelona y el Ayuntamiento de Barcelona, ha comenzado hoy con el objetivo de analizar cómo producimos, distribuimos, almacenamos, comercializamos, distribuimos o gestionamos los residuos de los alimentos, ya que este estudio abre un gran potencial a explorar en el ámbito de las políticas urbanas y territoriales así como también en los estilos de vida y hábitos de consumo de los ciudadanos.

 

Durante dos días, se centrará la mirada de instituciones y personas expertas en esta cuestión en hablar de comida y política, de espacios de alimentación, la dimensión económica de la comida, el impacto en las personas (salud, educación) y la gobernanza alimentaria. Podemos plantearnos, entre otras, algunas preguntas como: ¿De dónde proceden los alimentos que consumimos? Como se abastece la ciudadanía del ámbito metropolitano? ¿Cuáles son los principales agentes del sector? ¿Cuáles son los aspectos prioritarios a tratar para garantizar la resiliencia del sistema alimentario metropolitano?

Oriol Estela, María José Celma i Andreu Calori
Oriol Estela, María José Celma i Andreu Calori

El codirector del curso y coordinador general del PEMB, Oriol Estela Barnet,  ha destacado que la alimentación es un elemento básico para la vida que precisa de una compleja gestión y planificación. Las políticas alimentarias locales ya existentes se centran en conseguir un sistema alimentario más sostenible y saludable pero 'sin embargo, las políticas alimentarias son todavía una novedad en la mayoría de ciudades y aún más desde una perspectiva metropolitana'. Es preciso, pues, dar un enfoque integral a estas políticas alimentarias y el PEMB puede contribuir - como espacio de debate y consenso que es - a obtener esta visión integral que facilite la acción coordinada de todos los actores que intervienen ya que 'se trata de una política estratégica de primera magnitud '.

Según Estela, para desarrollar una política alimentaria en el ámbito metropolitano de Barcelona hay que tener un exhaustivo conocimiento de su sistema alimentario, identificar los actores relevantes y los aspectos clave a abordar específicamente en el territorio y hacer una aproximación a las iniciativas ya existentes. La realización de un trabajo de investigación e integración de todo el conocimiento generado en los últimos años sobre la materia en nuestra territorio y abrirlo al debate con expertos y actores del sistema alimentario metropolitano permitirá hacer un diagnóstico y - a partir de éste - definir un objetivo común y unos principios básicos para una estrategia alimentaria de escala metropolitana. Disponer, pues, de este conocimiento integral es lo que permitirá adoptar una mirada estratégica que contribuya a obtener un mejor funcionamiento y una mayor resiliencia.

Según el autor de 'Food and the cities' y codirector del curso, Andrea Calori, las políticas alimentarias - que son una novedad dentro de las políticas públicas locales - inciden sobre la práctica totalidad de las políticas sectoriales que llevan a cabo los entes locales: desde el urbanismo a la gestión de residuos, pasando por la educación, la salud pública o el turismo.

Las ciudades anglosajonas, y en particular canadienses, son pioneras en estas políticas, ya que se han encontrado con situaciones graves como barrios enteros donde no es posible comprar alimentos frescos, condenando su población a la malnutrición y la obesidad. Cada vez más, estas políticas se extienden por diferentes regiones urbanas. Según  Calori, hay que encontrar una 'vía mediterránea' para las políticas alimentarias metropolitanas en las ciudades del sur de Europa ya que el modelo anglosajón no se ajusta a la realidad de Cataluña.

Milán ha asumido el liderazgo en Europa y promovió la firma del llamado Milan Urban Food Policy Pact, que es el documento de referencia que han firmado 160 ciudades de todo el mundo (Barcelona entre ellas) y que sienta las bases para avanzar hacia unos sistemas alimentarios sostenibles; es decir, más inclusivos, resilientes, seguros y diversos. Por todo ello, el especialista en políticas alimentarias considera que adoptar la política alimentaria como uno de los ejes del plan estratégico es innovador y muy conveniente de cara a una transformación del modelo de desarrollo en clave de sostenibilidad

Este curso se suma al trabajo que desde hace algún tiempo desarrolla el PEMB, en colaboración con el Área Metropolitana de Barcelona, el Instituto de Estudios Regionales y Metropolitanos, la Diputación de Barcelona y el Ayuntamiento de Barcelona para impulsar una Carta Alimentaria Metropolitana, como ya se está haciendo en otras ciudades, que sirva para establecer un marco de trabajo común en el ámbito de las políticas alimentarias para los actores que intervienen en el sistema alimentario metropolitano. El Pacto de Milán será la base sobre la que se desarrollará la futura Carta Alimentaria Metropolitana de Barcelona.

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